Renovar una marca con más de 80 años
de tradición curtidora
LANCINA necesitaba una identidad visual capaz de representar mejor su expertise como curtidores de cuero vegetal natural, su trayectoria y su compromiso con la sostenibilidad.
La marca contaba con décadas de reconocimiento en el sector, pero su comunicación visual necesitaba una actualización para transmitir de forma más clara sus valores: tradición, calidad, dedicación y pasión por el detalle.
El reto era construir una imagen más actual, coherente y reconocible, sin perder la esencia de una empresa familiar con más de 80 años dedicada a la curtiembre artesanal y sostenible.
Una identidad más actual, coherente y
conectada con su esencia
Desarrollamos el rebranding y la identidad visual completa de LANCINA, partiendo de la creación de un símbolo que sintetiza el cuero intervenido por la silueta vegetal y los tonos de tinte natural propios de la marca.
La marca gráfica se construyó con una tipografía sans serif moderna y legible, pensada para dotar a la identidad de pregnancia y personalidad en todas sus versiones y aplicaciones.
El branding se extendió a distintos soportes corporativos: papelería, señalética interior y exterior, cartelería para la nave industrial y obsequios corporativos.