Hacer tangible un producto que el usuario no puede tocar
En una tienda online, una fotografía frontal sobre fondo limpio permite reconocer el producto, pero por sí sola no resuelve todas las dudas que aparecen antes de comprar.
El usuario también necesita entender el tamaño, la textura, el aspecto real del alimento fuera del envase, cómo viene presentado y de qué manera puede consumirlo. En productos como panes, croissants, cremas o suplementación, esa información visual es especialmente importante.
El reto consistía en construir una galería que no funcionara como una sucesión de imágenes bonitas, sino como un recorrido visual capaz de acercar el producto al usuario y facilitar su decisión de compra.